Cuando el cuerpo lleva tiempo avisando
Un espacio para poner orden en el descanso, el movimiento y los hábitos, con alguien que ha estado del otro lado.
Puede que te suene alguna de estas
- Llevas meses arrastrando un cansancio que no se va durmiendo más.
- Has pasado por varias consultas y sales con más carpetas que respuestas.
- Sabes lo que deberías cambiar, pero cada intento dura dos semanas.
- Te estás recuperando de algo serio y no sabes por dónde retomar la vida.

Cómo es el acompañamiento
Una conversación larga
La primera sesión es sobre todo escuchar. Cómo es tu día real, no el que te gustaría tener. Qué comes, cómo duermes, cuánto te mueves, qué te preocupa.
Poner orden
Salimos con dos o tres prioridades, no con veinte. Casi siempre lo que desatasca no es lo más llamativo, sino lo más pequeño y sostenible.
Probar durante unas semanas
Te llevas algo concreto que puedas hacer de verdad. Si no cabe en tu vida tal como es, no sirve, por muy bien que suene.
Volver a mirar
Nos vemos otra vez y ajustamos. Esto no va de un plan perfecto, va de ir corrigiendo con información real.
Para dejarlo claro
En absoluto. No diagnostico enfermedades ni cambio tratamientos. Si algo de lo que me cuentas necesita un médico, mi trabajo es decírtelo, no ocupar su sitio.
No es una consulta de dietética. Hablamos de hábitos en conjunto: descanso, movimiento, carga mental y alimentación. Si hace falta un dietista-nutricionista, te lo digo.
Se suele empezar con una sesión larga y una revisión unas semanas después. A partir de ahí, lo que tenga sentido en tu caso. Sin paquetes cerrados de entrada.
Sí, esta parte funciona bien a distancia. Escríbeme y lo organizamos.
Empecemos por una conversación
Cuéntame qué te está pasando y vemos si esto es lo que necesitas. Si no lo es, te lo diré.
O llama al 677 50 46 81
